TRABAJOS CON VELAS.

Trabajos con Velas

Por muy simple que sea un ritual, la preparación para llevarlo a cabo es muy importante. Si se dispone a encender unas velas, antes que nada elija el lugar idóneo donde las vas a encender. Tiene que escoger un sitio en el que puedan permanecer algún período de tiempo como mínimo, ya que en los rituales que duran varios días no se moverán las velas de sitio. Por supuesto tiene que ser un lugar en el que no se corra el riesgo de un incendio. ¡Una inocente vela ardiendo cerca de una cortina o de una tela fina acabaría en una catástrofe!
Elija una habitación tranquila, en la que no se oiga el televisor ni el estrepitoso tocadiscos. Tal vez en el fondo de casa o del apartamento, lejos del ruido y del tráfico. Necesita un lugar en el que pueda llevar a acabo sus rituales sin temor a ser interrumpido. El sótano o el ático de una casa son ideales.


Altar :

Créese su Altar, lo cual es imprescindible. Cualquier cosa puede servirle: una mesa, un cofre, una caja o, incluso, el suelo mismo. Aunque si se guía por la estética, una mesita baja es lo ideal, siendo mejor aún si es de unos dos pies y medio de larga y dos de ancha. Puede servir también una mesa camilla, que deberá cubrir con una tela que tendrá que ser de color blanco. Las palmatorias, las cuales va a necesitar, pueden ser de cualquier tipo, y de cualquier material, con la salvedad no obstante de elegirlas de un tamaño más bien pequeño, con el fin de que cuando tenga varias de ellas a la vez, el altar no se encuentre abarrotado. Es también muy importante que sean pequeñas, para en el caso de algún rito en el que tenga que usar dos o más velas, las cuales tengan que estar muy juntas; cosa que resultaría imposible si ha adquirido palmatorias muy grandes; es por ello por lo que le aconsejo que sean pequeñas y escasamente adornadas.


Incienso :

El incienso está en conexión con las velas. Se debe encender siempre incienso durante un ritual, siendo éste de gran ayuda para la concentración, ya que establece en la mente la paz adecuada y necesaria como preliminar. Existe una creencia original en cuanto al incienso y es que el humo ascendente eleva las oraciones hasta los dioses. Virtualmente cualquier incienso sirve, desde los pequeños conos que se venden en tiendas de mala muerte hasta los tipos de mezclas especiales que hay que esparcir sobre carboncillos candentes. Para muchos los conos resultarán más convenientes. Entre los distintos tipos que encontrará a su disposición, los inciensos indios son, en general, preferibles a los chinos, siempre que éstos resulten ligeramente perfumados y fragantes.
En cada ritual se menciona el incienso en particular que se requiere, que siempre irá en concordancia con el perfume. Aunque si por cualquier circunstancia no puede conseguir el incienso específico, hágalo con cualquier otro que posea. «Un incienso cualquiera vale más que ningún incienso», ha de ser la norma general.

Puede fabricar un incensario simple y efectivo, llenando de arena una fuente poco profunda, un cenicero o una copa. Los conos de incienso se dispondrán sobre la arena, que absorberá cualquier calor e impedirá que se rompa la vajilla o que se chamusque el altar.


Invocante :

No tiene ninguna necesidad de ayunar o de llevar a cabo una dieta rígida antes de entregarse a la práctica de las velas. Podrá concentrarse mejor en lo que está haciendo si se encuentra tranquilo y sin hambre. No obstante, una limpieza simbólica es siempre grata antes del ritual. Consiste simplemente en tomar un baño. Una inmersión en un baño de agua a la que se ha añadido un puñado de sales. El agua tendrá una temperatura agradable, no es necesario llegar al frío ascético. Únicamente una inmersión y rociar el cuerpo con agua, sin que sea estrictamente necesario enjabonarse.


Las velas :

Pueden ser de cualquier tipo; lo más importante es el color. Aunque hubo un tiempo en que estaba estrictamente prohibido encender velas que no fuesen de aceite vegetal o de parafina. Nunca, jamás se podían encender velas hechas con grasas animales. Hoy en día, aunque esto sigue siendo válido, es mejor que nos olvidemos de ello, porque algunas velas, si no todas, se hacen con grasas animales, pero como queda ya indicado lo importante realmente es el color.

La preparación esencial en la práctica de las velas es la preparación en sí de las velas. La cual para que sea efectiva al máximo el invocante, o la invocante, tendrá que vestirlas con aceite del que en el mercado existen diversas variedades para ungir velas, con ligeras diferencias entre ellos. Los aceites coloreados sólo son sensibles para utilizarlos con velas del mismo color; lo que evidentemente resulta mucho más costoso que comprar un aceite incoloro que servirá para todas las velas. Si no consigue este aceite para ungir velas, utilice entonces el aceite con el que normalmente cocina.
Forma de vestir una vela de aceite; úntela de aceite desde el centro hacia las extremidades, frotándola bien para que penetre en la vela, ha de ser frotada siempre en la misma dirección: partiendo siempre del centro hacia una de las extremidades, y luego desde el centro hacia la otra extremidad. Mientras se realiza esta operación de vestir la vela el oficiante del rito debe de ir concentrándose en el tema, problema o asunto que tiene entre manos. Ya hemos explicado que para el éxito de un ritual hay que vestir la vela, pero también se pueden usar Velas sin ser vestidas si la urgencia del ritual lo requiere, aunque siempre es mejor vestirla.
En cada ritual se utilizan cuatro tipos de velas: las velas del altar, las velas de ofrenda, las velas astrales y las velas del día.


Las velas del altar :

Como explicamos en nuestro apartado I, son dos velones largos, uno de color negro y otro de color blanco que estarán en todo momento sobre el altar. Situadas en las dos esquinas traseras, siempre se las encenderá antes que cualquier otra.

Las velas de ofrenda :

Son las velas de los distintos colores simbólicos (ver tabla I) que dependen de la petición que esté llevando a cabo.

Las velas astrales :

Representan el/los practicante/s y se escogen según la fecha de nacimiento de la persona (ver tabla II). Puede utilizar una vela de color primario o tendrá que conseguir velas astrales hechas con una combinación de colores.

Las velas del día :
Se utilizan en todos los rituales (ver tabla III) y dependen del día en que se realicen. Sitúelas a la derecha, al frente del altar.


Cómo efectuar un ritual :


Cada ritual se efectúa bajo ciertas circunstancias, aunque a veces algunos se salen fuera de lo corriente. Son dos las formas de llevar a cabo los rituales. Siendo una la consabida forma cristiana —las versiones simplificadas de lo que se encuentra en los distintos libros ya disponibles sobre velas—, y la otra es la forma tradicional, más general. Esta segunda, tomada de fuentes distintas por toda Europa, parece reflejar la naturaleza primaria de la época precristiana, se la conoce como la religión antigua.
Cualquiera que sea el ritual que se utilice, resultará tan válido el uno como el otro. Inclusive las palabras más efectivas y bellas serán espontáneas si surgen del corazón. Pero no todos somos capaces de pronunciar las palabras exactas, entremezcladas de sentimientos, y en el momento exacto. De cualquier modo los rituales se encuentran en nuestro interior.

No hay por qué aprenderlos de memoria, se trata de leer estas instrucciones, simplemente. Si comete un error, ¡no ha de preocuparle excesivamente!, porque un pequeño error, una torpeza, un desliz de la lengua no echará a perder el ritual. Es el significado, el propósito que lleva dentro, lo que importa.


Cómo vestir en un ritual :

En la práctica de rituales no es necesario usar ropas muy elaboradas ni adornadas con la salvedad de que si le gusta y se siente mejor con esta clase de atavíos puede usarlos, pero ha de tenerse en cuenta que es totalmente psicológico.
Los seguidores de la antigua religión trabajaban desnudos, como símbolo de libertad. Mucha gente utiliza, hoy en día, las ropas que visten diariamente. Pero otras personas sienten el ritual como «algo especial» vistiendo para la ocasión prendas que van desde una simple túnica totalmente blanca hasta ropas de seda de colores llenas de símbolos esotéricos. Si siente que sus rituales van a ser más efectivos utilizando estos «apoyos», ¡que le traiga más poder! Sin embargo, no son obligatorios ni necesarios.

La imagen en el altar :

No es necesario que para realizar un ritual ponga ninguna imagen religiosa entre los adornos del altar, todo va en el agrado de muchas personas que así lo desean. Pero de ser así que le guste; puede usarse cualquier imagen como un crucifijo, una cruz, una imagen de Jesús o de María, etc.; esta imagen o estatuilla deberá ser situada en la parte trasera del altar en el centro con el incienso justo delante.

Cómo encender y apagar las velas :

Lo mejor es encender un cirio y luego prender con él las velas del altar, en el orden indicado. Al finalizar el ritual, tendrá que apagar siempre sin soplar las llamas —en sentido contrario al que se encendió— o apagarlas con un despabiladero. Nunca se deben apagar las velas con los dedos.

Cada Ritual es algo más que simples palabras. Tiene su significado. Sea cual sea el ritual que planea llevar a cabo, debe operar de la siguiente forma: en primer lugar, siéntese tranquilamente y léalo. Piense en las palabras, en su significado. Así no se verá repitiendo algo como un loro, sino que se acercará al ideal de utilizar sus propias palabras, palabras que le vendrán del corazón.

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